Nácar y Plumas

Descripción
Esta puesta en escena es una asociación sutil entre materia, textura, lujo y simplicidad. La precisión de los detalles de cada uno de los accesorios que componen esta mesa le confiere toda su elegancia. Comenzando por las copas cinceladas y sus delicados grabados. Los platos Plumas, que deben su nombre a la decoración dorada y ligera pintada a mano, son escoltados por los cubiertos Nácar en negro y oro que, bajo la luz, desprenden reflejos iridiscentes.
Los candeleros de cristal exhiben sus trabajados relieves mientras que la silla Montaigne de rejilla acompaña con autenticidad a esta decoración.