La diversidad de pequeños recipientes permite crear experiencias gastronómicas muy variadas:
Vasitos y verrines de cristal para gazpachos, cremas frías o cócteles de shots; cucharillas de degustación para mousses, tartar o elaboraciones de pequeño volumen; boles y coupelles de bambú o de porcelana para crudités o preparaciones secas; y mini cocottes para elaboraciones calientes individuales.
Cada formato tiene sus ventajas según la temperatura. La textura y el concepto de la elaboración.